PATAS DE POLLO

En muchos hogares, las patas de pollo resultan ser un desperdicio que se destina al plato del perro o a la basura. Sin embargo, un estudio de la Universidad Nove de Julho, en Brasil, encontró que estos miembros son una excelente fuente de colágeno. La jalea y gelatina de patas de pollo es cuatro veces más rica que la gelatina normal.

Promueve la elasticidad en la piel (la mantiene firme, es decir, reduce la aparición de arrugas).

El colágeno en la sangre ayuda a la cicatrización. Al romperse los vasos sanguíneos, éste actúa como un agente que atrae las plaquetas que reparan la lesión.